Geomorfología del sur de Santa Fe, sudeste de Córdoba y noroeste de Buenos Aires
El relieve oculto de la región
Por Fernando E. Cuello · Agosto 2026
Bajo la aparente monotonía de la llanura se conservan médanos,
antiguas vías de drenaje, paleocauces y estructuras tectónicas.
Entre esas huellas sobresale una formación tan extensa como difícil
de percibir desde el suelo: un frente de médanos que atraviesa la región.
Una formación singular
Una línea de médanos que atraviesa la región
Desde el terreno apenas se presenta como una sucesión de
lomadas bajas. Sin embargo, al observar el relieve mediante
un modelo digital de elevación, esas elevaciones aisladas se
integran en una extensa línea que se puede seguir cientos de kilómetros.
Es el frente de médanos: una de las formas más curiosas y
menos conocidas de nuestro paisaje, vinculada con antiguos
avances del Mar de Arena Pampeano.
En la llanura aparentemente chata y cubierta de cultivos que nos
rodea existe un relieve misterioso que suele pasarnos desapercibido.
Un paisaje que apenas alcanzamos a vislumbrar en alguna pequeña lomada o en una depresión atravesada por una cañada, pero sin llegar
a verlo en su totalidad.
Hoy, el procesamiento de datos satelitales permite descubrir ese
relieve apenas vislumbrado: un extraño mundo tridimensional escondido
bajo el paisaje habitual.
Para los amantes de la naturaleza, esta nueva mirada nos permite
comprender mejor la región, descubrir un matiz más de nuestra tierra
y recorrerla con otros ojos. Nos invita a sumergirnos imaginariamente
en el pasado geológico de la región durante los últimos miles de años:
en una planicie surcada por un laberinto de cañadas, atravesada
ocasionalmente por algún río o sepultada por un desierto que avanzaba
y se retiraba, dejando en cada ciclo su huella.
Mapa interactivo del relieve regional
El siguiente visor realizado sobre una modelo digital de elevación (Copernicus DEM GLO-30) permite explorar distintas formas del relieve regional y
recorrer fotográficamente el frente de médanos. Los cuadros verdes
señalan sectores representativos de paleocañadas, hoyas de deflación,
médanos, paleocauces y estructuras tectónicas; los puntos indican
lugares fotografiados a lo largo del frente de médanos.
Mapa interactivo del relieve regional. Los cuadros verdes delimitan ejemplos de formas geomorfológicas;
los puntos permiten abrir fotografías tomadas en distintos
sectores del frente de médanos.
Otras huellas del relieve
Varios rasgos del paisaje actual conservan las huellas de antiguos
procesos geológicos —tectónicos, fluviales y eólicos— que modelaron
nuestro rincón de la pampa a lo largo de miles de años. Todos estos procesos se superpusieron e interactuaron a lo largo
de miles de años, modelando el complejo, aunque sutil, relieve
que hoy nos rodea.
Médanos y hoyas de deflación
Se presentan como lomas arenosas y depresiones circulares.
Son vestigios de un inmenso paisaje de dunas que dominó el
sur de la región durante antiguos períodos áridos:
el Mar de Arena Pampeano.
Cauces abandonados de antiguos ríos, hoy reconocibles
mediante encadenamientos de lagunas, como El Hinojo
de Venado Tuerto y Las Encadenadas de Villa Cañás.
Los movimientos tectónicos provocaron el levantamiento
o hundimiento de grandes bloques del subsuelo regional,
originando elevaciones y depresiones como la ocupada
por la laguna de Melincué.
El Mar de Arena Pampeano es uno de los mares de arena más grandes
del mundo. Ocupa buena parte de la llanura pampeana central y se
extiende hasta el sur de Santa Fe y de Córdoba.
El Mar de Arena Pampeano en la región. El frente de médanos, es una línea de lomas de cientos de kilómetros de extensión que limita el "mar". Son médanos de muy baja altura, pero que separan claramente dos áreas con fisonomías propias
Su desarrollo se remonta a decenas de miles de años. Durante
distintos períodos áridos, el viento transportó y acumuló enormes
cantidades de arena, formando extensos campos de médanos que,
en conjunto, llegaron a ocupar unos 200.000 km².
En tiempos geológicos más húmedos esta formación se estabiliza
y cubre de vegetación. En períodos áridos se vuelve a activar,
convirtiéndose nuevamente en un área con características desérticas.
Una de las últimas grandes fases regionales de actividad eólica
se produjo durante el Holoceno superior, aproximadamente entre
3500 y 1400 años atrás.
Hacia el sur de nuestra región, el antiguo mar de arena se reconoce
en médanos parabólicos y longitudinales, hoy anclados por la
vegetación, y en numerosas hoyas de deflación ocupadas por lagunas.
Sin embargo, hace alrededor de cien años, la intensificación de
la agricultura, combinada con períodos de sequía, produjo la
reactivación local de algunas de estas formaciones.
En el relieve regional se destaca especialmente un frente de médanos
que atraviesa la zona de noroeste a sureste y marca una clara división
en el paisaje que nos rodea. También aparecen grupos de médanos más
notorios, como Los Medanitos de Rufino, u hoyadas, como las que
circundan al pueblo de Maggiolo.
El frente de médanos
El frente de médanos es, sin duda, una de las formaciones más
curiosas que podemos descubrir en nuestra región: una extensa línea
de lomadas muy bajas que en el terreno parecen aisladas, pero que el
modelo digital de elevación permite reconocer como una unidad.
Frente de médanos entre San Eduardo y María Teresa. Aunque tiene muy poca altura, forma parte de una línea de médanos
que se extiende a lo largo de cientos de kilómetros.
Desde la Ruta 8, si tomamos casi cualquier camino hacia el sur,
en algún momento encontraremos una lomada de ascenso suave, a veces
casi imperceptible. Pero al sobrepasarla aparece un descenso claro
de algunos metros, que muchas veces termina en una depresión ocupada
por una laguna.
Si pudiéramos marcar todas esas lomitas y superponerlas sobre un
modelo digital de elevación —un DEM, por sus siglas en inglés—,
veríamos que se corresponden con un cordón de médanos
areno-limosos
.
Su cresta puede seguirse casi sin interrupciones a lo largo de unos
600 kilómetros: desde las inmediaciones de Río Cuarto, atravesando
el sur de Córdoba y Santa Fe y el noroeste de Buenos Aires, hasta
las cercanías de Lobos.
Frente de médanos al sur de Arias. El frente se distingue por el contraste entre la lomada elevada,
ocupada por campos y arboledas, y los bajos húmedos que se extienden
delante de ella.
Los médanos de la región no están formados por la arena gruesa que
solemos asociar a una playa. Están constituidos principalmente por arenas muy finas, casi limosas,
transportadas y acumuladas por el viento.
Este cordón podría corresponder a formas eólicas del antiguo mar de
arena, reactivadas durante episodios secos del Holoceno superior,
aproximadamente entre 3500 y 1400 años antes del presente. En esos
momentos, la menor cobertura vegetal habría permitido la movilización
y el avance hacia el norte de los
sedimentos areno-limosos
.
Ese avance pareciera haberse detenido de manera relativamente abrupta,
formando el curioso frente de médanos. La extensa línea nos recuerda
uno de los últimos avances del Mar de Arena Pampeano y todavía puede
intuirse cuando continuamos hacia el sur, internándonos en un paisaje
donde las lomadas medanosas se hacen cada vez más numerosas.
Campo de médanos en Rufino. Los médanos estabilizados son frecuentes hacia el sur de la región, pero usualmente muy suaves, por lo que pueden pasar desapercibidos, salvo lugares puntuales, donde estos son prominentes, como en la Reserva natural Los Medanitos de Rufino.
El Mar de Arena Pampeano que ha reinado durante distintos momentos
de la historia geológica de la pampa, avanzó y retrocedió sobre
la planicie, dejando su marca en diferentes tipos de médanos o dunas, entre las que se los geólogos, han reconocido médanos parabólicos, lineares y megadunas; además de numerosas hoyas de deflación. Todos los cuales, todavía podemos reconocer en el paisaje regional, destacándose particularmente el frente de médanos al sur del cual los médanos se hacen numerosos.
Hoyas de deflación
Hoyada de deflación al sur de Alejo Ledesma. Estas depresiones suelen verse como grandes óvalos suavemente hundidos, a veces acompañados por una luneta
limo-arenosa
en uno de sus bordes. Desde el suelo apenas se insinúan; pero en las imágenes DEM toman una forma nítida.
También durante los tiempos en que el mar de arena estaba activo,
el viento excavaba sedimentos depositados en episodios anteriores
y originaba depresiones que los geólogos denominan hoyas o cubetas
de deflación.
Son fácilmente reconocibles al norte del frente de médanos,
entre las paleocañadas. En nuestra región suelen ser elípticas
y estar orientadas de suroeste a noreste, muchas veces con un
reborde de arena —denominado luneta— sobre su lado norte.
Una de las más notorias y fáciles de reconocer se encuentra
a la entrada de Maggiolo. A unos tres kilómetros de la Ruta 8
encontramos la cresta de su luneta y, desde allí, podemos adivinar
en el paisaje la depresión, con el pueblo ubicado en el centro.
Hacia el este, el borde de la hoyada forma una lomada baja y
alargada, a la altura de la estancia El Loreto, marcando el horizonte
y acompañándonos hacia el sur a lo largo de la ruta.
Médanos parabólicos y megadunas
Los médanos parabólicos son las formas predominantes, alternando con los médanos longitudinales.
Algunos por su extensión, han sido estudiados como megadunas, por ejemplo las que se extienden al norte y oeste de Canals.
Región anegada - 2016 DEM Copernicus
Médanos parabólicos entre Rufino y Aarón Castellanos. Comparación de una imagen en un año de anegamientos (Sentinel-2016) y relación con el relieve captado por Copernicus 30
Una formación curiosa es el tren de médanos parabólicos que se reconocen en imágenes satelitales entre Rufino y Aarón Castellanos.
Son de baja altura
pero muy extendidos, con arcos de más de 10 km de extensión.
Médanos longitudinales o lineares
En otros sectores de la región aparecen médanos longitudinales:
largos cordones lineales orientados típicamente de sur a norte.
Paleocañadas
Región anegada - 2016 DEM Copernicus
La extraña red de depresiones que forman las paleocañadas queda en evidencia en años de antegamientos. Comparación entre imagen satelital en una año de anegamientos (Sentinel-2016) y relación con el relieve captado por Copernicus 30
Al norte del frente medanoso se observan, en el modelo de elevación,
unos largos surcos. Cuando cruzamos alguno de ellos en tiempos
lluviosos, es probable que encontremos esas lagunas angostas
y alargadas que llamamos cañadas. Esos ríos en cámara lenta
que atraviesan y erosionan milenariamente la pampa
... explorar
Paleocauces
Puente entre Laguna Grigera y Las Encadenadas de Villa Cañás, paleocauce de antiguo río. Los recorridos sinuosos de los paleocauces se reconocen mejor desde el
aire: cadenas de lagunas y bajos que
atraviesan otras formas del relieve.
Son trazos "fósiles" de cursos que
dejaron de circular hace milenios.
Hasta hace pocos miles de años, grandes cursos vinculados a los ríos
Cuarto, Tercero y Carcarañá habrían recorrido la región. Los geólogos
reconocen todavía sus difusos cauces abandonados, que reciben el
nombre de paleocauces.
Estos trazados suelen manifestarse como rosarios de lagunas
serpenteantes, a veces conectadas con cañadas e incluso con arroyos
actuales. En las imágenes se distinguen cuando rompen el patrón
formado por los médanos y las paleocañadas.
Un paleocauce relativamente fácil de distinguir en las imágenes
satelitales está marcado por el encadenamiento de lagunas que se
extiende desde la laguna El Hinojo, en Venado Tuerto, hasta la
laguna El Chañar, cerca de Teodelina.
Este sistema forma parte de las llamadas nacientes del río Salado
de Buenos Aires y, en antiguos momentos de la historia regional,
habría estado vinculado con el sistema del río Tercero o Carcarañá.
Estructuras tectónicas
Bloque hundido - Laguna de Melincué. Algunas elevaciones y hondonadas revelan deformaciones profundas denominadas estructuras tectónicas. Sus relieves pueden desviar el escurrimiento, contener lagunas o marcar extensos límites apenas perceptibles en el terreno.
Otros rasgos menos frecuentes, pero a la vez impresionantes,
son los levantamientos y las fosas tectónicas. En estos sectores
de la planicie pampeana, los bloques del basamento sobre los que
descansan los sedimentos se fracturaron y se elevaron o hundieron
por efecto de fuerzas tectónicas.
El caso más notorio de nuestra región es la gran depresión ocupada
por la laguna de Melincué, que se interpreta como una fosa de
origen tectónico.
Explorar el relieve de la región
Todas estas huellas, por la chatura del paisaje, apenas podemos
adivinarlas. Huellas que invitan a descubrir y recorrer.
Geoexcursiones
Algunos de estos rasgos pueden reconocerse desde rutas y caminos
rurales, convirtiendo el paisaje cotidiano en una verdadera
geoexcursión por la región.
Es una opción de turismo de cercanía para ciclistas, caminantes,
aficionados a la fotografía y curiosos de la geografía que quieran
comprender este paisaje tridimensional combinando ciencia,
historia natural y tranquilidad rural.
En desarrollo. Se incorporarán intersecciones de rutas, caminos vecinales y puntos
desde donde puedan reconocerse mejor lomadas, hoyas de deflación,
paleocañadas, médanos y otras formas del relieve regional.
Mapas y recursos
El relieve oculto de la región
Lámina divulgativa sobre las principales formas del relieve
regional, elaborada a partir del modelo digital de elevación
Copernicus DEM GLO-30, cartografía propia y fotografías
de campo.
Relieve: modelo digital de elevación Copernicus DEM GLO-30. Cartografía y procesamiento: QGIS. Fotografías: Algunas imágenes fueron tomadas con teleobjetivo para hacer más perceptibles las suaves ondulaciones del terreno. Interpretación: elaborada a partir de
bibliografía geomorfológica regional
y observaciones de campo.